jueves, 1 de diciembre de 2011

Tren al Edén.

Noche explotable del mes de diciembre, y el verano asomando su vientre. Un ego sobrevolando la atmósfera, y la prudencia dentro de una bóveda.  Una histeria innecesaria, así como descabellada, abandoné cuando te vi. Sentí estragos en el pecho, del más loco frenesí. Abundancia de promesas, y una súplica de ayuda para ir juntos a la luna. Pasional como sutil, me arrebataste el cielo y lo adornaste, y con el tiempo me enseñaste qué es el amor, y que en la cama no hay restricción. Hoy sé que no debe existir placer como admirarte reír. Nunca va a haber otra mujer que me ame así. Si ves que hago todo a prisa, vas a ver una sonrisa cuando esté por concluir. Lo hago para estar más tiempo donde siempre soy feliz: en tu espalda, que este día, ha de ser andén del tren que me lleva hasta el Edén. Y yo voy a sonreír mientras las sábanas que cubren nuestros cuerpos, no dejen escapar el fuego que se encendió por nuestras pieles haciendo fricción. 
Arraigados de pasión: tendré que enterrarme en el sol  para volver a sentir ese calor. 

{Cansadísima, biología sos lo peor que me pasó en la vida, y lo más choto es que si no apruebo esta puta integradora - Lo más probable - es que me la voy a llevar a diciembre :'( }